Ecografía- la historia del interior

El efecto de IMEDEEN puede medirse y evaluarse mediante una ecografía cutánea o Dermascan, que es como nosotros lo llamamos. La ecografía permite comprobar el estado de la capa más profunda de la piel, la dermis. La exploración se realiza en una zona de piel de unos 12 mm de ancho y alcanza hasta una profundidad aproximada de 2 mm. Con ella se genera una imagen de la piel que se muestra en una pantalla y está formada por los elementos siguientes:

  • La línea superior de la imagen representa la capa externa de la piel (la epidermis). Cuanto más densa sea esta línea, mejor será la función de barrera.
     
  • Por debajo de la epidermis se encuentra la dermis, la capa “de sostén” de la piel. En la pantalla aparece como una trama coloreada que indica la cantidad de colágeno, elastina y elementos retenedores de la humedad presente en la dermis. Cuanto más intenso es el color general, mayor es la concentración de fibras proteínicas y, por lo tanto, mejor es el estado en que se encuentra la piel.
     
  • Las zonas blancas indican daño cutáneo.

Dicho de otro modo, los colores oscuros indican que la piel está en buenas condiciones. A mayor tamaño y mejor distribución de las zonas coloreadas, mejor calidad de la piel.

La ecografía permite hacer un seguimiento del efecto de IMEDEEN. Las imágenes ecográficas que se muestran a continuación se han tomado de un estudio dermatológico de un año en el que se demostró la mejoría de la piel al cabo de tres meses y de un año tomando IMEDEEN. En este estudio participaron 144 mujeres de edades comprendidas entre los 35 y los 50 años, todas ellas con signos leves o moderados de envejecimiento cutáneo.

Al final del estudio se observó una mejoría estadísticamente significativa en todas las pruebas de medición objetivas, incluidas las ecografías. Se llegó a la conclusión de que IMEDEEN es activo en la dermis, donde mejora la calidad básica de la piel y su capacidad natural de retener la humedad. Esto está en contraposición con las cremas y lociones hidratantes, las cuales actúan únicamente en la superficie de la piel.

En la primera ecografía se observa una superficie cutánea desigual, lo que indica que la función de barrera no será óptima. En la dermis, el colágeno, la elastina y los elementos retenedores de la humedad presentan una distribución irregular. Las zonas de color blanco son indicativas de daño por radiación ultravioleta o factores ambientales y una señal de la tendencia de la piel a envejecer de forma prematura.

Al cabo de tres meses se observa una mejoría tanto en la epidermis (la piel que se ve) como en la dermis.

En la última ecografía, después de un año tomando IMEDEEN, la imagen muestra un mayor número de zonas coloreadas con una distribución mucho más uniforme, lo cual representa un aumento de la cantidad de colágeno, elastina y elementos retenedores de la humedad. El resultado es una piel más suave, más tersa y más flexible.
Con el tiempo, IMEDEEN reduce visiblemente el aspecto de las arrugas incipientes o establecidas y mejora la calidad global de la piel, la densidad de la dermis y la hidratación.